domingo, 7 de diciembre de 2014

Trastornos cognitivos

 A medida que nuestra sociedad envejece existen cambios en el desempeño cognitivo, de ahí que los adultos mayores sin enfermedad específica presentan con frecuencia alteraciones neurológicas que se  presentan mayormente en las áreas de atención, memoria, lenguaje y en la inteligencia. La mayoría de los trastornos cognitivos se manifiestan con dificultades transitorias para evocar o rememorar sucesos recientes, nombres de personas y cosas, enlentecimiento del pensamiento, disminución de la capacidad de atención y concentración
El deterioro cognitivo  sin enfermedad específica,  es la alteración de una o varias funciones intelectuales que no llega a distorsionar, notablemente la capacidad de relación social, familiar, laboral o actividades de la vida diaria.  
  Los deterioros cognitivos más graves interfieren negativamente con las actividades de la vida cotidiana y se denominan Demencia,  tales alteraciones producen un déficit importante y notorio de la capacidad de relación social, familiar, o laboral de un adulto mayor.  Estos síndromes clínicos que aparecen con la edad son manifestaciones de una enfermedad específica que se desarrolla en la vejez o bien es un cuadro degenerativo relacionado con el envejecimiento, considerado como una alteración morfo funcional. Los trastornos cognitivos son el resultado de deficiencias  funcionales de la corteza pre frontal lateral que altera las capacidades ejecutivas, de atención y concentración, no obstante un porcentaje variable de adultos mayores con deterioro cognitivo leve no muestran cambios estructurales específicos para resolver problemas, tomar decisiones complejas o no.
Lo cognitivo influye en lo social, emocional, biológico, funcional, es decir cada dominio influye sobre otros y puede comprometer su funcionamientos
La evolución de los trastornos cognitivos del anciano es muy heterogénea, ya que estudios en individuos sanos indican que el deterioro de las capacidades ejecutivas y mnésicas experimentan progresión muy lenta a partir de los 60 años.
Por lo tanto, el objetivo primordial del manejo del envejecimiento y de sus consecuencias es prevenir los factores que pueden acelerar este proceso y alcanzar una mayor calidad de vida. 

Lic. María A. Sorrentino

Fonoaudióloga