viernes, 28 de noviembre de 2014

Disfagia orofaríngea

Los trastornos de la deglución orofaríngea producen una sintomatología variada que hace que los pacientes acudan a varios profesionales de la salud, cada uno de los cuales tiene una visión parcelar del problema. En el tratamiento de la disfagia es muy importante el equipo  interdisciplinario al igual que en otros aspectos de nuestra especialidad.La disfagia ocasiona discapacidad y por consiguiente la fonoaudióloga debe y conocer los tratamientos que se deben aplicar. El objetivo principal de cualquier estrategia de tratamiento para un paciente disfágico es conseguir una alimentación oral con una deglución segura mientras se mantienen una hidratación y nutrición adecuadas. Para mejorar una deglución patológica el tratamiento debe introducir aquellas estrategias que permitan eliminar las aspiraciones y disminuir los residuos orales o faríngeos tras la aspiración.


Cuando por el diagnóstico y el pronóstico se decide que el paciente puede ser candidato a un tratamiento de su disfagia hay que evaluar su respuesta a las técnicas compensatorias, ya que si el paciente es capaz de realizarlas correctamente, puede eliminar totalmente sus síntomas de disfagia y realizar una dieta oral segura que permita mantener su hidratación y nutrición. Si la severidad de la disfagia no mejora con las estrategias compensatorias, precisará un programa de cinesiterapia para mejorar la movilidad y coordinación oro faríngea que debe realizarse sin administrar comida, aunque puede utilizarse la propia saliva del paciente como bolo.


Algunas de las estrategias de tratamiento requieren que el paciente sea capaz de seguir direcciones de un paso o más complejas. De esta capacidad cognitiva puede depender el tratamiento a realizar. Así, las maniobras deglutorias precisan capacidad para seguir órdenes complejas, en cambio las técnicas compensatorias son controladas por la fonoaudióloga y no necesitan aprendizaje. El objetivo principal de toda intervención será conseguir, en el paciente, una alimentación oral segura y eficaz, manteniendo el nivel óptimo de hidratación y nutrición.


Las estrategias de tratamiento la podemos clasificar en dos grupos: técnicas de compensación para eliminar o disminuir los síntomas que presenta el paciente, sin cambiar la fisiología de la deglución, no requieren la colaboración activa del paciente, y las técnicas de rehabilitación propiamente dichas, requieren la participación del paciente ya que van a cambiar la fisiología de la deglución.
Modificación del volumen y consistencia el cambio en la viscosidad y la consistencia del bolo alimenticio en pacientes que presentan disfagia causan una importante mejoría en los signos de seguridad. La modificación de la textura de los líquidos y sólidos es importante para asegurar una correcta hidratación y nutrición en los pacientes sin presentar aspiraciones. En cuanto a los líquidos, para conseguir la viscosidad adecuada se pueden utilizar espesantes y lograr diferentes tipos de texturas, de menor a mayor dificultad. En referencia a los sólidos, existen diferentes tipos de dietas que facilitan la nutrición del paciente: triturada, semi blanda y blanda. Con las técnicas de incremento sensorial, táctil, térmica, olfativa y gustativa realizamos estimulaciones sensoriales que potencien el reflejo de la deglución.
Con las técnicas posturales, cambiaremos la postura del paciente para facilitar de este modo, el paso del bolo alimenticio y evitar el riesgo de aspiraciones. Estimulamos la musculatura facial, cuyo objetivo primordial es mejorar el tono muscular.
Estimulación táctil mediante masajes. 
Estimulación térmica.   
Estimulación de los reflejos orales normales. 
Estimulación  de las estructuras orofaciales.
Maniobras deglutorias.

Lic. María A. Sorrentino

Fonoaudióloga