domingo, 23 de noviembre de 2014

Disfonía Psicógena

La disfonía es la dificultad para producir sonidos al tratar de hablar, o bien un cambio en las características acústicas de la voz, como son: la intensidad, la altura tonal y el timbre; de manera que la voz puede sonar débil, excesivamente velada, chillona o ronca.
Este tipo de alteración pude ser temporal o permanente, para producir voz es necesario que exista un perfecto equilibrio entre todas las estructuras que intervienen en su producción, especialmente las cuerdas vocales, de manera que si dicho equilibrio se rompe por cualquier motivo, aparecen las disfonías. Por estos motivos, en el diagnóstico final de la causa de la disfonía son de vital importancia la  realización de una historia clínica minuciosa, y la presencia de otros signos y síntomas acompañantes, que nos podrán orientar acerca de la gravedad del proceso y la necesidad de actuaciones urgentes.

Los desórdenes de las cuerdas vocales son a menudo causados por el abuso o mal uso de las cuerdas vocales, cuando por ejemplo: cantamos, hablamos, fumamos, tosemos, gritamos o inhalamos sustancias irritantes. Las disfonías cuyo origen es repentino, generalmente tienen causa psicológica, funcional o traumática; mientras que las disfonías de origen progresivo, que comienzan con ciertas dificultades y que paulatinamente van en aumento, suelen ser de causa orgánica.

La disfonía psicógena es un tipo de disfonía que consiste en la pérdida total o parcial de la capacidad fonatoria debida a factores psicógenos .Se presenta en pacientes con alteraciones emocionales, que somatizan sus problemas de tipo: familiar, laboral, económico, afectivo, etc., a nivel laríngeo.

El resultado puede ser:
·         Mutismo total - cuando el paciente no susurra ni intenta articular palabra.
  •   Afonía -  el paciente puede susurrar  pero no hay sonido.
  •  Disfonía - el paciente presenta ronquera de diferente  grado.
  • Resulta muy importante establecer un diagnóstico diferencial con respecto a otras patologías, como: laringitis aguda,parálisis cordal o disfonía posterior a una intervención quirúrgica, lesión o disfonía posterior a la intubación.
Normalmente es de aparición brusca, más frecuente en mujeres jóvenes entre 20 y 30 años y, tanto el propio paciente como sus familiares la asocian a un suceso de tipo orgánico (catarro, intubación, cirugía), o bien de tipo emocional (accidente, agresión, susto, pérdida de un ser querido).

La mayoría de los pacientes presentan los siguientes síntomas:
  •        Disfonía de aparición brusca.
  •        Comportamiento vocal de esfuerzo.
  •         Postura corporal tensa.
  •        Hiper-lordosis cervical.
El diagnóstico de la disfonía psicógena lo llevará a cabo la fonoaudióloga ,mediante una rigurosa anamnesis  del paciente, que incluirá preguntas sobre los síntomas, como son:
  •       Momento de aparición.
  •       Intensidad.
·         Afectan o no en el desarrollo de la vida cotidiana del paciente.
El estudio se complementará mediante pruebas diagnostico endoscópicas laríngeas, llevadas a cabo por el médico Otorrinolaringólogo, como pueden ser:
  •      Laringoscopia indirecta.
  •   Laringoscopia directa. Se lleva a cabo mediante un endoscopio flexible de fibra óptica.
  •  Videoestroboscopia. Esta prueba muestra las cuerdas vocales aumentadas de tamaño, con una onda mucosa aumentada por disminución de la rigidez de la cubierta y a menudo asimétrica, por la irregularidad del edema. El cierre glótico suele ser completo.
Estas técnicas endoscópicas sirven para descartar la existencia de otra patología asociada y, confirmar así el diagnóstico inicial de este tipo de disfonías.
El tratamiento no es quirúrgico, se transmitirá tranquilidad al paciente comunicándole la normalidad  orgánica de su laringe y, que va a recibir la ayuda necesaria para  recuperar su voz. Reeducación vocal adecuada llevada a cabo por una fonoaudióloga. Se motivará al paciente para que busque ayuda psicológica de un  especialista. Realizar ejercicios suaves, acompañados de un masaje de cuello y zona cervical. No se debe recomendar reposo vocal, siendo importante que el paciente hable todo lo que pueda en su vida cotidiana, ya que al hacerlo se consigue que las cuerdas vocales se vayan tonificando poco a poco.

Entendemos el trabajo fonoaudiológico como proceso integro basado en el aquí y ahora e inspirado en el concepto bio-psico-social de la salud, cuyo referente central es la persona y cuyo fin principal es poner a disposición de la misma, los recursos y herramientas necesarias para afrontar sus dificultades, fomentar su autonomía e integridad y maximizar su calidad de vida.


Lic. María A. Sorrentino
Fonoaudióloga